¿Y el problema es sólo la guerrilla? Hablemos del trabajo, los sindicatos y sus obreros… ¡en Colombia por supuesto!

29.01.2010 19:35

Dos factores están acabando con los sindicatos y los obreros sindicalizados: la violencia antisindical y las reformas laborales, cuyas más influyentes son tres en los últimos 15 años, la reforma laboral en 1990 / ley 50, la reforma en el 2.002 y la reforma del 2.003, todas tres protestadas por los sindicalistas.

 La primer reforma del 90, introdujo la flexibilización en la contratación de los trabajadores, esto permitió que los trabajadores fueran contratados a término fijo de manera indefinida, a un año, dos o tres, etc. Según Héctor Vásquez fundador de la Escuela Nacional Sindical, con sede en Medellín: “Con esto las empresas pueden enganchar o desenganchar a los empleados cuando quieran sin pagar indemnizaciones, fuera de esto acaba con los sindicatos porque no permite que un trabajador en esas condiciones se sindicalice, si lo hace no le vuelven a renovar el contrato”.

 La reforma del 2002, durante el gobierno de Uribe Vélez, eliminó el pago del trabajo nocturno entre las 6 de la noche y las 10 PM , además redujo en un 25% el pago de los domingos y festivos , y por último la reforma en el año 2003 que tuvo, según Vásquez, “algunas repercusiones negativas en el funcionamiento de los sindicatos, porque a partir de ella la corte constitucional permitió que en una empresa hubiera todos los sindicatos que se quieran formar, el problema es que con esto ya no es posible que el sindicato mayorista tenga la titularidad de la negociación colectiva, ya se permite la participación de varios sindicatos de la misma clase”.

 La violencia anti sindical

 “En la madrugada del 26 de abril del 2007, hombres armados que se transportaban en una motocicleta dispararon a las afueras de la casa del señor Ancizar López ubicada en el municipio de la Ceja, Antioquia, nombrado presidente de un sindicato que se acababa de crear en la empresa Exportaciones Bochica, productora de flores, en siguiente estancia a las casa de los directivos de tal sindicato llegaron comunicados de un grupo paramilitar, advirtiendo que no iban a permitir la presencia de organizaciones sindicales en la región”. (Hecho narrado en el texto“La difícil situación del derecho de asociación en Colombia”, Escuela Nacional Sindical).

 En un comunicado de prensa denunciando malos tratos a sindicalistas de la empresa Colvanes, narra: “En la empresa Colvanes Ltda. (ENVIA es su marca comercial), dedicada a la mensajería y al transporte de carga, 37 trabajadores decidieron organizar un sindicato y para ello solicitaron la asesoría de la Central Unitaria de trabajadores (CUT) y de la Escuela Nacional Sindical (ENS). Después de que el Ministerio de la protección Social notificara a la empresa de la fundación del sindicato, se desató por parte de los directivos de ésta toda clase de presiones contra los socios fundadores para obligarlos a renunciar al sindicato, al tiempo que sicarios de la ciudad de Medellín eran contactados por el jefe de seguridad de la empresa para que atentaran contra los asesores, tal como lo denunciaron en rueda de prensa la CUT, la ENS y el personero del municipio de Medellín. Un mes después de la fundación del sindicato, cuando llegó la notificación del Ministerio que reconocía le existencia legal del mismo, ya no quedaba afiliado alguno a la organización,  todos habían “aceptado” los ofrecimientos económicos que les habían hecho para que renunciaran al sindicato o a la empresa”.

 Héctor Vásquez, asegura que “estos dos hechos constituyen claros ejemplos de las difíciles condiciones que tienen en Colombia los trabajadores y las trabajadoras para organizarse en sindicato. La Escuela Nacional Sindical ha logrado documentar mas de 2.500 asesinatos de sindicalistas en los últimos 20 años, muchos de los cuales han sido asesinados por grupos paramilitares en el contexto de conflictos laborales, o por las guerrillas de las FARC y el ELN, como ha sido verificado inicialmente en los asesinatos de trabajadores agrarios y de docentes afiliados a FECODE, o por miembros de la fuerza pública, como ocurrió con la muerte de tres sindicalistas  en el departamento de Arauca, a quienes inicialmente se les presentó como miembros de un grupo guerrillero que habían sido dados de baja en un enfrentamiento con el ejército colombiano”.

 Con respecto a este tema de la violencia sindical la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en un informe especial publicado con motivo del día del trabajo, comunicó que “al menos 24 sindicalistas fueron asesinados en el país en el 2008, entre enero y abril del mismo año las muertes de sindicalistas corresponden a un 62% del total de los homicidios del año 2007 cuando se registraron 39 asesinatos, y para el 2009 esto sigue sucediendo”.

 Las centrales obreras aseguran que "persiste en Colombia un ambiente político hostil al ejercicio de las libertades sindicales y al diálogo”.

 El primero de mayo del 2008, día en que se cumplían 40 años del mayo francés y día del trabajo, las organizaciones no gubernamentales como la CUT, la ESN y la Confederación General del Trabajo (CGT), convocaron a una movilización en la cual un boletín que la promovía expresaba que “es un día de lucha y de denuncia en el que los trabajadores, los desplazados, los marginados, los explotados y los oprimidos laboralmente deben salir a protestar”, su lema es ¡contra el estado narcoparamilitar, el pueblo sale a protestar!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver

Buscar en el sitio

Andrés Rico © 2009 Todos los derechos reservados.